¿Y SI DONAMOS UN BIEN QUE HA PERDIDO VALOR?

Cuando una persona realiza un donativo por un bien que ha incrementado su valor debe declarar una plusvalía en su IRPF; sin embargo, cuando el valor ha disminuido, Hacienda NO admite declarar una pérdida.

Y es que, la realización de un donativo, produce diferentes obligaciones fiscales en la persona que recibe la donación (donatario) pero también en la persona que realiza el donativo (donante).

Si el donativo se realiza “en dinero”, el donante NO tendrá obligaciones adicionales de tributación … ¿pero qué sucede si lo que se dona es un bien y con el paso de los años dicho bien ha variado su valor desde el momento en que se había adquirido?

DONACIÓN DE UN BIEN “CON GANANCIAS”

El donatario, si es persona física, deberá tributar por el Impuesto sobre Donaciones (ISD) que recordemos es de competencia autonómica, por lo que deberemos analizar el caso concreto y aplicar la normativa de la Comunidad Autónoma que resulte competente.

Si el donatario es una persona jurídica SIEMPRE se deberá declarar en el Impuesto sobre Sociedades (IS); que no nos confundan diciendo que debemos presentar el modelo de “donaciones” pues no es correcto; y dependerá del régimen tributario aplicable a cada entidad, para que dicha donación se encuentre exenta o deba tributar en el Impuesto.

En el caso de donar un inmueble, a la tributación por “la ganancia” deberemos añadir la “plusvalía municipal”, pues al ser una transmisión a título lucrativo, será el donatario quien deba satisfacer el impuesto por el “incremento de valor de los terrenos de naturaleza urbana”.

Finalmente, y como hemos anticipado, el donante deberá tributar en IRPF por la ganancia patrimonial que se produzca (por diferencia de valor del bien donado en relación con el coste de su adquisición). Esta ganancia, en principio, únicamente estaría exenta si el receptor es una entidad sin ánimo de lucro a la que le sea de aplicación el régimen fiscal especial de la Ley 49/2002 (Fundaciones, Asociaciones declaradas de utilidad pública, Congregaciones Religiosas,…).

DONACIÓN DE UN BIEN “CON PÉRDIDAS”

El donatario, persona física o jurídica, igualmente deberá declarar ese donativo (en su ISD o IS), la única diferencia será, en el caso de los inmuebles, que si no existe plusvalía no tributaría por la “plusvalía municipal” del terreno.

¿Pero qué sucede con el donante, puede imputarse una pérdida en su IRPF?. Hacienda considera que no; no obstante, este criterio es discutible y ya hay algún Tribunal Económico-Administrativo que defiende que existen dos pérdidas derivadas de la donación:

  • La pérdida económica, que es igual al valor del bien que se dona y que, al tener su origen en una liberalidad resultaría no deducible.

  • Y la pérdida fiscal (la diferencia entre el valor de adquisición y el valor del donativo), que SÍ podría ser deducida y compensada en la base del ahorro.

En tiempos de crisis hay bienes que pueden perder parte de su valor, por lo que deberemos estudiar cada caso y ver qué postura queremos adoptar a los efectos de una posterior tributación y posible reacción de Hacienda.

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