VOLVEMOS AL TRABAJO, pero… ¿qué debemos saber?

Aunque con el estado de alarma aún vigente, y las restricciones que el mismo implica, lo cierto es que poco a poco se va recuperando la actividad económica de muchas organizaciones.

Esta vuelta a lo que se ha bautizado como “nueva normalidad” está generando muchas dudas tanto a empresas como a trabajadores. Cada día recibimos numerosas consultas con relación a cómo debería producirse esta reincorporación a fin de cumplir con las recomendaciones del Gobierno, del Ministerio de Sanidad y de las respectivas empresas de prevención.

En el presente artículo trataremos de analizar las medidas, recomendaciones y restricciones a tener en cuenta para garantizar la seguridad y la salud de todos los que formar parte de nuestro equipo humano.

Evaluación de Riesgos Laborales ante las nuevas circunstancias y los nuevos riesgos:

La empresa deberá adaptar su evaluación de riesgos laborales a los nuevos riesgos que existen derivados del COVID-19. Esta adaptación será esencial y obligatoria, y deberá realizarse para cada puesto de trabajo que se vea afectado por las nuevas circunstancias. La evaluación deberá contener tantos aspectos directos del puesto de trabajo como también aspectos psicólogos y de salud de las personas que los ocupan.

A tener en cuenta que los grupos de personas especialmente sensibles y vulnerables, serán los últimos en reincorporarse. A continuación, reproducimos listado que proporciona el Ministerio de Sanidad en relación al colectivo de trabajadores que deben considerarse de riesgo: personas con diabetes, enfermedad cardiovascular, incluida hipertensión, enfermedad hepática crónica, enfermedad pulmonar crónica, enfermedad renal crónica, inmunodeficiencia, cáncer en fase de tratamiento activo, embarazo y ma­yores de 60 años.

MEDIDAS a implementar por las empresas:

  1. Distanciamiento social:

Para evitar lo máximo posible el contacto entre las personas en el centro de trabajo y, con ello, el riesgo, es necesario implantar medidas organizativas que regulen la entrada, la permanencia y la salida del trabajo para evitar una gran confluencia de personas.

Los expertos recomiendan que exista una distancia de seguridad de, aproximadamente, 2 metros entre los trabajadores.

Se deberán condicionar los puestos de trabajo y la distribución de los espacios de tal manera que los trabajadores se encuentren a dicha distancia y puedan circular por el establecimiento sin incumplirla.

Se deberá asegurar el distanciamiento interpersonal en las zonas comunes (salas de reuniones, lavabos, ascensores, comedores, vestuarios…) estableciendo normas para regular su uso, evitando las aglomeraciones e, incluso, si fuera necesito, evitando su uso.

En empresas o establecimientos abiertos al público, deberán implantarse medidas para minimizar el contacto entre las personas trabajadoras y los clientes o público (aforo máximo, mecanismos de control de entrada y salida…).

En el caso de que estas medidas no fueran posibles en su totalidad (bien porque el establecimiento es muy pequeño, bien porque no se dispone de lo necesario…), los empleadores procurarán escalonar, en la medida de lo posible, los horarios de los trabajadores, redistribuyendo tareas o implantando turnos de trabajo, además de proporcionar los equipos de protección individual adecuados para realizar la actividad y, así, evitar el contagio por contacto.

  1. Prioridad al teletrabajo:

El teletrabajo deberá implantarse y mantenerse en aquellos puestos de trabajo donde sea posible mientras esta crisis siga activa. De esta forma, evitamos desplazamientos y contacto entre personas. Se priorizará el uso de la tecnología para mantener reuniones y hacer seguimiento del trabajo de los empleados.

Se deberán evitar los desplazamientos de trabajo que no sean esenciales y que puedan solventarse mediante llamada o videoconferencia.

  1. Higiene en el trabajo:

Imprescindible asegurar la higiene en todo la organización:

  • Extremar la limpieza y la desinfección del centro del trabajo al completo. Limpieza e higiene diarias y con los productos adecuados. En los centros que hayan permanecido cerrados, deberá realizarse una limpieza y desinfección apropiadas antes de reanudar la actividad.

  • Reforzar la limpieza de los filtros de aire y aumentar el nivel de ventilación de los sistemas de climatización, ventilando diariamente el centro de trabajo para renovar el aire.

  • Las estancias del centro de trabajo que tengan un mayor uso, deberán limpiarse después de cada servicio o con mayor regularidad (comedores, lavabos…).

  • Limpiar el puesto de trabajo utilizado por cada empleado en cada cambio de turno.

  • Asegurar la correcta protección del personal encargado de la limpieza.

  • Disponer ubicaciones específicas para depositar los guantes usados, mascarillas, botes, pañuelos… todo tipo de material de higiene personal o cualquier residuo doméstico.

  • Proporcionar dispensadores de jabón y/o solución alcohólica desinfectante.

  • Si fuera posible, colocar alfombrillas desinfectantes a la entrada del centro de trabajo.

  • No se podrán usar los dispensadores de agua manual.

Será necesario informar a todo el personal de forma clara e inequívoca de todas las medidas tomadas por la empresa, actualizando la información con cada variación que se tome incluyendo las modificaciones de las recomendaciones sanitarias.

Detección de uno o varios casos de contagio por COVID-19:

Será necesario establecer un protocolo en caso de que una persona trabajadora manifestase síntomas en su puesto de trabajo o, finalmente resultase ser positivo en COVID-19, para protegerla y proteger al resto de trabajadores.

En cada centro de trabajo se establecerán unas pautas específicas a seguir cuando uno de sus empleados sea positivo en COVID-19 o bien, manifieste síntomas. De forma general, las pautas a seguir son las siguientes:

Si el trabajador es positivo en COVID-19:

  • Éste deberá notificarlo a la empresa para que pueda adoptar las medidas necesarias para preservar la salud y la integridad física del resto de trabajadores.

  • La empresa deberá informar a las personas trabajadores que hayan estado en contacto con la persona infectada para que contacten con el Servicio Público de Salud y valoren si fuese necesario el aislamiento preventivo.

  • La empresa procederá al desalojo total o parcial de la zona afectada y hará la correspondiente desinfección, incluyendo las zonas comunes que también pudieran conllevar un riesgo para la salud.

Si el trabajador presenta síntomas de COVID-19 pero no sabemos si es positivo: Comunicarlo de forma inmediata a la empresa y contactar con el Servicio Público de Salud.

Nos encontramos en una etapa de transición y no sería prudente relajar las medidas de prevención y distanciamiento social que ya se han puesto en marcha para contener la pandemia.

Por ello, ante cualquier duda, contacte con su servicio de prevención que le dará las pautas a seguir para que pueda diseñar un plan de reincorporación que cuente con todas las garantías de seguridad.

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