Fichar por otro compañero es causa de despido

El quebradero de cabeza que está siendo para muchas organizaciones el registro horario y su forma de implantación, está viéndose aliviado con sentencias como la que pasamos a detallar donde, tras detectarse una conducta fraudulenta por parte de uno de sus trabajadores y haberse procedido al despido del mismo, nuestros tribunales declaran la procedencia de tal extinción.

Así se desprende de una reciente sentencia dictada por el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía en la que avala el cese de una empleada que fichaba sus horas de trabajo y las de su compañera.
Según la Sala, este comportamiento constituye un fraude a la empresa, así como una “transgresión grave de la buena fe contractual”, lo que conlleva irremediablemente el despido disciplinario.

En el caso concreto, las dos empleadas se habían facilitado sus contraseñas personales de tal forma que, una fichaba a su compañera a la entrada al centro de trabajo, y la otra lo hacía a la salida. Esto supone claramente una suplantación de la personalidad para evitar el control horario que tenía la empresa.

Esta práctica se vino realizando aproximadamente durante un año, por tanto, durante todo ese tiempo se vino defraudando a la empresa en relación con el cumplimiento de la jornada y horario de trabajo, generando saldos horarios ficticios y de mayor duración que los que se correspondían con las prestaciones de servicios reales. Además de la agravante que supone haber ocultado el comportamiento, engañando y simulando reiteradamente la presencia en el puesto de trabajo.

La procedencia del despido se basa en la innegable trasgresión, grave y culpable, de la buena fe contractual. Por ello la sentencia concluye que no cabe otra alternativa razonable que el despido del trabajador que ha violado la necesaria lealtad y confianza que la relación laboral exige.

Tal y como viene sosteniendo el Tribunal Supremo, en materia de pérdida de confianza no cabe establecer graduación alguna.
Además, la esencia del incumplimiento no está en el daño causado, sino en el quebranto de la fe depositada y de la lealtad debida, por la ausencia de valores éticos, que no queda enervada por la inexistencia de perjuicios.

Sin la necesaria lealtad para con la empresa, la convivencia humana y profesional se haría absolutamente inviable.

Como saben, desde el mes de mayo de 2019, el control horario de la jornada de los trabajadores es obligatorio para las empresas de nuestro país. La medida entró en vigor con el objetivo de regular las horas extra sin pagar, pero en casos como el presente, hay quienes inventan distintas estrategias para burlar el sistema instaurado por la empresa y acumular horas por remunerar o salir un poco antes del puesto de trabajo.

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