Embargos salariales

Muchas empresas se ven obligadas a aplicar un embargo en la nómina de un trabajador. La orden puede ser de Hacienda (si no se ha ingresado una declaración de renta), del juzgado (si no se ha pagado una multa) o de la Seguridad Social (si el afectado fue autónomo y adeuda algunas cuotas), por ejemplo. En estos casos, el primer tramo de SMI es inembargable. Respecto al salario superior, se aplica el embargo de forma escalonada, según los tramos fijados en la ley. No les marearemos con la cantidad a embargar cada mes, pues de ese cálculo ya nos encargaremos nosotros, pero sí que es interesante que conozcan la diferente casuística que pude concurrir.

Por ejemplo, qué hacer si recibe un nuevo embargo. En este caso si recibe un segundo embargo aplicable al trabajador, no lo aplique si con el primero ya se han agotado los tramos fijados en la ley.  La finalidad de la norma que regula los embargos es que el afectado mantenga unos ingresos mínimos para garantizar su subsistencia, y ello no se cumple si se permite aplicar a la vez distintos embargos.

Otro caso con el que nos podemos encontrar es qué ocurre si el empleado pasa a tener un sueldo inferior al SMI, por ejemplo, porque se pacta una reducción de jornada. En tal caso, deberá dejar de aplicarle el embargo.

¿Y si el empleado coge la baja? En estos casos pasará a cobrar una prestación de la Seguridad Social (aunque sea usted quien avance el dinero), pero, dado que las pensiones también son embargables, se puede seguir aplicando el embargo mientras dure la IT.

En los dos primeros casos, se debe comunicar al órgano que requirió el embargo para que tenga constancia de los motivos por los cuales no se procede a la aplicación del embargo. Nosotros nos encargamos de la confección de citado escrito tan solo tienen que contactar con nosotros.

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