Declaración de donativos – cuando incluir al personal religioso

Durante este mes de enero deberemos presentar el modelo 182 de declaración de donativos, a estos efectos no nos debemos olvidar de incluir a aquellos religiosos que estén obligados a presentar la declaración de la renta o para aquellos que, declarando un donativo, podamos conseguir una devolución de retenciones.

Como todos sabemos, l@s religios@s que prestan su servicio en centros dependientes de la propia Congregación, si perciben un importe por ese trabajo (sea abonado por la explotación o por alguna administración), NO deben presentar declaración de renta; ya que ese importe NO se percibe a título individual por el religioso/a (y no existe una relación laboral como tal) sino que en realidad existe un “convenio” entre la Congregación y el centro/administración, por el que es la Congregación la que cobra el importe “directamente” (y lo incluye en sus propias cuentas).

Sin embargo, existen algunas percepciones que sí suponen que est@s religios@s se encuentren obligados a presentar la declaración de la Renta, veamos algunos ejemplos…

El supuesto más habitual que obliga a los religiosos a presentar la liquidación de la Renta es la percepción de una pensión de jubilación; es decir, cuando estos religiosos alcanzan la edad legal de jubilación, la prestación que perciben procedente del Instituto Nacional de la Seguridad Social sí que puede llegar a generar la obligación de autoliquidar por el IRPF correspondiente (en función del si el importe de la percepción supera el mínimo que legalmente se establece para todos los contribuyentes o si, habiéndosele practicado retenciones, podemos obtener una devolución de todo o parte de las mismas).

Asimismo, algunos religiosos que han sido destinados por la Congregación a desarrollar su labor en países extranjeros, perciben una prestación por jubilación procedente de organismos públicos homólogos al INSS español – que les supone la obligación de presentar la Renta -.

A nivel de rendimientos del trabajo o profesionales, también nos podemos encontrar supuestos en que realizan tareas para otras instituciones (obispados, hospitales, fundaciones,…) en los que son contratados a nivel “personal” y, en consecuencia, reciben rendimientos del trabajo que pueden estar sujetos a retención y/o obligados a declarar.

En otras ocasiones l@s religios@s perciben, vía herencia y a título personal, algunos bienes que, si se venden, pueden originar rendimientos que generen la obligación de presentar la declaración de la Renta. Habitualmente esto bienes son de carácter inmobiliario, pero, en ocasiones, son productos financieros como los fondos de inversión, acciones que cotizan en bolsa… u otros bienes o derechos con valor económico.

Como decíamos, l@s religios@s que reciben alguno de los rendimientos indicados, habitualmente entregan –DONAN– estas percepciones a la Congregación a la que pertenecen, por lo que en realidad son susceptibles de ser incluidos en el modelo 182 de Donativos que, anualmente, presenta la Congregación ante la Agencia Tributaria.

Siendo la pregunta entonces… ¿cuándo debemos incluirlos en la declaración de donativos?

A lo que deberíamos responder que “casi siempre” y “siempre que tengamos la menor duda”.

Y es que salvo en el supuesto en el que únicamente se perciba una pensión de jubilación “estatal”, para la que no nos han practicado retenciones y que no supere los límites para tener que declarar,… en el resto de supuestos – y sea para recuperar retenciones o para pagar menos impuestos –, será siempre conveniente declarar un donativo que genere una deducción en la declaración de renta del religioso/a.

Nota – En el supuesto de tener dudas con algún religioso/renta, como indicábamos y, por defecto, recomendamos en TODO caso declarar al religioso/a y el donativo… pues, en el peor de los casos, será “innecesario” si dicho religioso no presenta declaración de renta (por no estar obligado o por qué no le devuelven ningún importe), al revés (si no lo hemos incluido y al final detectamos que es necesario) si bien podríamos presentar una declaración complementaria para su inclusión, Hacienda nos sancionará por ello con unos 112 Euros.

En estos supuestos (de habernos olvidado a un religioso/a), previamente convendrá hacer una simulación de la renta, para confirmar que a pesar que Hacienda nos sancione por presentar fuera de plazo la declaración complementaria del modelo 182, el importe que nos “ahorramos” gracias al donativo compensa el importe de la sanción.

No duden en contactar con nosotros para ampliar la información proporcionada y revisar/presentar las declaraciones de donativos o de Renta que sean pertinentes.

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