CORREO ELECTRÓNICO COMO MEDIO DE COMUNICACIÓN EN LOS ERTEs

Como ya saben, la figura del ERTE ha cobrado una gran importancia en las relaciones laborales, y seguirá de actualidad en los próximos meses, aunque esperemos que los temidos rebrotes nos den una tregua.

Una de tantas dudas que se plantearon en el momento de tramitarlos acaba de ser resulta ahora por nuestros tribunales. Y es que la Audiencia Nacional acaba de pronunciarse acerca de la validez de la comunicación de los ERTEs a los trabajadores a través de correo electrónico.

Recordemos que las situaciones, no vividas nunca anteriormente en nuestro país, hacían muy difícil el desplazamiento hasta el centro de trabajo de muchos colectivos de trabajadores por lo que se optó por notificarles su afectación en el Expediente a través de correo electrónico.

Pues bien, la sentencia de la Sala de lo Social de la Audiencia Nacional a la que nos referimos, pueden acceder aquí a su contenido íntegro, no deja lugar a dudas, y avala que, dadas las especiales circunstancias en las que nos encontrábamos y la imposibilidad de comunicación de forma presencial, el correo electrónico es una forma de comunicación adecuada y totalmente idónea para garantizar la autenticidad y fehaciencia de lo que se quiere comunicar.

El caso concreto que estudia la Audiencia Nacional se inicia cuando un Sindicato decide impugnar el ERTE que tramita la empresa argumentando que la comunicación que ha hecho ésta a los trabajadores vía correo electrónico (vinculado al portal del empleado) es insuficiente y no preserva unos mínimos de información y formalidad. Todo ello a pesar de que la empresa realiza esta notificación mediante un correo electrónico extenso y explicativo donde informa trabajador por trabajador del alcance de la decisión.

La Audiencia Nacional rechaza los argumentos del Sindicato y deja clara su visión ante los hechos: la notificación que realiza la empresa cumple todos los requisitos legales y el correo electrónico, dadas las circunstancias, es un canal válido de notificación.

En definitiva, atendiendo a las circunstancias concurrentes de ese momento y teniendo en cuenta que durante la vigencia del estado de alarma la libertad de libre circulación de las personas estaba estrictamente limitada, hacer uso del correo electrónico como medio de comunicación no sólo es adecuado y seguro, sino que es una de las pocas posibilidades de comunicación que las empresas tenían en ese momento.

Una duda resulta, veremos cómo van concretando nuestros tribunales el resto de decisiones que se debieron adoptar en momentos nunca antes vividos y ante la inseguridad jurídica a la que nos enfrentábamos.

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