Cómo afecta un ERTE a las retenciones?

Los ERTE suponen un “fraccionamiento de los pagadores” de los rendimientos del trabajo, por lo que, si el trabajador no lo tiene en cuenta, en la RENTA de 2020 puede tener un “susto”.

Y es que, si la anterior crisis nos hizo “expertos en la prima de riesgo”, si un término ha quedado en el imaginario general de esta crisis actual ha sido el de la figura de los ERTEs”.

Pero queremos poner de manifiesto el “problema” que los mismos pueden conllevar a los trabajadores si “no nos solicitan” un tipo de retención que tenga en cuenta los importes que pague la administración… ya que el fraccionamiento de pagadores puede llegar a suponer que el próximo ejercicio estén obligados a presentar su declaración de renta y que, además, les salga a pagar….

Y es que el ERTE supondrá que durante el periodo en que sea de aplicación, sea el SEPE el que les pague la prestación por desempleo… siendo la consecuencia que, durante el 2020, “como mínimo” estos trabajadores tengan dos pagadores (la empresa y el SEPE).

A estos efectos debemos recordar que, la actual normativa prevé – a los efectos de la declaración de renta – y sobre la obligación de presentar la declaración que:

  • Cuando existe un único pagador, no hay obligación de declarar si los rendimientos del trabajo no superan los 22.000 euros.
  • Pero si existe más de un pagador y la suma de las retribuciones del segundo y ulteriores pagadores supera los 1.500 euros, el límite de rendimientos del trabajo a partir del cual existe obligación de declarar se reduce a 14.000 euros.

De lo que antecede, si por la duración del ERTE, el SEPE le abona al trabajador un importe superior a los 1.500, un trabajador que antes no estaba obligado a declarar, puede quedar obligado a ello por la rebaja de 22.000 a 14.000 euros el límite global que le obligará a presentar la declaración.

Pero el “problema” no está “únicamente en la obligación de declarar”… reside en el cálculo del tipo de retención

Y es que debemos recordar que la normativa “permite”/”obliga” a modificar el tipo de retención inicialmente calculado – tanto al alza como a la baja – cuando se modifican las cuantías tenidas en cuenta a principios de año para el cálculo del tipo de retención. NOTA – En consecuencia, dado que el ERTE supondrá una reducción de las cantidades a satisfacer por parte de la empresa, SI EL TRABAJADOR NO SOLICITA LO CONTRARIO, deberíamos regularizar el tipo de retención aplicable en la nómina “a la baja”.

Por su lado, el SEPE, al satisfacer la prestación de desempleo – y dado el procedimiento de urgencia establecido en el que las empresas NO han podido determinar un tipo de retención a aplicar “en nombre de los trabajadores” -, lo previsible es que NO apliquen retención alguna.

Siendo la consecuencia que si las empresas reducen la retención y el SEPE no aplica retenciones en el pago de la prestación por desempleo… que si bien el trabajador recibirá ahora un líquido superior, cuando deba realizar la declaración de Renta de 2020, se encontrará con que:

  • Deberá sumar ambas percepciones (la de la empresa y del SEPE),
  • Que es posible que ESTÉ obligado a declarar por la rebaja de los límites recogidos anteriormente,
  • Que, además, y por cuanto que se le ha retenido de menos… que la RENTA le salga a pagar un importe considerable… con el consiguiente enfado contra la empresa y la asesoría que gestiona las nóminas…

Es por ello que recomendamos que sean los trabajadores los que voluntariamente soliciten el mantenimiento de su tipo de retención (o su incremento si quieren compensar la falta de retención por parte del SEPE), pues de lo contrario pueden tener una desagradable sorpresa en la “Campaña de Renta del año próximo.

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