Combatir el asentismo laboral

El absentismo laboral hace referencia a los periodos de tiempo en que un empleado se ausenta de su puesto de trabajo por causas justificadas, como pueden ser una enfermedad, o injustificadas, como salidas para fumar, retrasos en la hora de entrada o en la de salida, etc.

A estos dos tipos de absentismo hay que sumarle un tercero: el absentismo presencial, que consiste en estar físicamente en el puesto de trabajo, pero dedicando una parte de la jornada a actividades que no guardan relación con las tareas propias del puesto que se ocupa, como usar el correo electrónico con fines personales, llamar a amigos o familiares, acceder a redes sociales como facebook, twitter, etc.

Un elevado absentismo laboral puede contribuir a reducir la productividad de una empresa, provocarle problemas organizativos y generarle altos costes, ya que, entre otras cosas, hay que cubrir el puesto del absentista.

A continuación, recogemos algunos consejos que consideramos pueden ser útiles a fin de controlar el absentismo:
Probablemente el absentismo más habitual es el que se produce por causas médicas. Conviene controlarlo a partir de los partes médicos y de las mutuas con el fin de cuantificarlo e identificar qué lo provoca, ya que en algunos casos la empresa puede intervenir para reducirlo aplicando una correcta política de prevención de riesgos laborales. Conviene hacerse preguntas del tipo ¿hay algún problema de salud recurrente?, ¿se centran las ausencias en un determinado departamento?, ¿se justifican adecuadamente las ausencias? Como decimos, un buen diagnóstico puede ayudar a los servicios de prevención a detectar la causa y aplicar las medidas preventivas que se precisen.

El absentismo injustificado es con toda seguridad el más complicado de controlar. Podemos aplicar algunas medidas, pero sin duda este tipo de absentismo sólo mejorará si nuestros colaboradores son conscientes de que formas parte de una organización donde el trabajo de cada uno es imprescindible para su buen funcionamiento. Algunas medidas que podemos aplicar son las siguientes:

  • A fin de tener constancia de si nuestros colaboradores están cumpliendo o no con el horario de trabajo, se puede establecer un sistema de acceso mediante el cual tengan que fichar cuando acceden a su puesto de trabajo,
  • o, por ejemplo, si para su labor el trabajador utiliza dispositivos electrónicos, se puede introducir un sistema que detecte su puesta en marcha.

El absentismo presencial puede ser combatido mediante la firma de un documento en el que la empresa comunique cuál es su política en esta materia. Así, podrá limitarse en horario de trabajo el acceso a internet, correo electrónico, etc., con fines personales.

Está claro que hay momentos en los que algún colaborador puede no encontrarse capacitado físicamente para el desempeño de su trabajo, por ejemplo, por estar enfermo, pero descartando el absentismo justificado, el resto de absentismo va a depender en gran medida del nivel de motivación que tenga cada colaborador. Por tanto, el primer paso sería tener una plantilla motivada, que acuda a su puesto a efectuar su labor con el debido interés y diligencia.
Si todos deseamos percibir nuestro salario a final de mes todo colaborador debería ser consciente de que su labor influye directamente en que ese salario pueda evolucionar, o teniendo en cuenta los tiempos que corren, ser consciente de que el trabajo que cada uno desempeña contribuye a que la empresa pueda mantener todos los puestos.

Como saben, en Baker Tilly Argos, estamos a su disposición para ayudarle en éste u otros temas relacionados con el ámbito de la Gestión de Personas, por lo que le invitamos a compartir con nosotros sus comentarios e inquietudes.

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