¿Cómo tributa el Bitcoin en el IRPF y en el impuesto sobre patrimonio?

Nuevamente nos encontramos ante una situación en la que “la sociedad” va un paso por delante de la legislación, y la operativa con las criptomonedas está resultando un quebradero de cabeza para aquellos que, en pocos días, se deben “retratar” ante Hacienda presentando su declaración de la renta.

Esta nebulosa sobre su tributación, puede que incluso retraiga a muchos sobre “entrar en este nuevo mundo”, por lo que en pocas palabras intentaremos describir la situación actual de aquellos que hayan “invertido”, comprado para su uso o incluso adquirido por cobro de servicios este tipo de criptomonedas (sean Bitcoins, Ethereum, Ripple, Dash, Litecoin, …).

TRIBUTACIÓN EN EL IRPF

Son muchas las casuísticas que se pueden dar de uso y tenencia de criptomonedas. En este artículo nos limitaremos a recoger aquellas que entendemos pueden ser las más habituales entre “usuarios particulares” de este tipo de monedas virtuales:

  • La tenencia en sí de las criptomonedas (se hayan adquirido por compra directa – cambiando euros por Bitcoins – o por el cobro en dicha moneda por la venta de un inmueble,…) NO supone tener que tributar por ellas por una ganancia o pérdida patrimonial (diferente será, como veremos, el Impuesto sobre Patrominio).Lo que no significa que, si hemos vendido un piso y cobrado en criptomonedas, debamos tributar por la ganancia o pérdida patrimonial obtenida en dicha venta del inmueble… pero eso es independiente de que cobremos en Euros, en Bitcoins, Ripple,…
  • El “cambio” entre criptomonedas (tenemos Bitcoins y las convertimos en Litecoin, en Ripple,… y así sucesivamente). Una parte de los autores defiende que no se produce una ganancia o pérdida patrimonial hasta que se vuelven a “convertir a Euros”. No obstante, parece que lo más razonable es considerar que en cada “cambio” de moneda se está realizando un “cambio patrimonial” y, en consecuencia, que fruto de este cambio o intercambio, se produzca una ganancia o pérdida patrimonial.Existe más incertidumbre sobre si esta ganancia o pérdida patrimonial debería ir a la base general del Impuesto o a la renta del ahorro… no obstante si antes hacíamos referencia a que cada intercambio de criptomonedas supone una “operación gravable” al suponer un “cambio de patrimonio”, parece sería defendible que dicha ganancia tributase a los tipos más reducidos de la renta del ahorro y no los de la base general.
  • Finalmente destacar que parece que el sistema FIFO (first in first out) sería el más justificable para, teniendo distintas compras y ventas de divisas (adquiridas y transmitidas a distintos precios) determinar en cada ocasión la eventual alteración patrimonial producida por dicha transmisión.

TRIBUTACIÓN EN EL IMPUESTO SOBRE PATRIMONIO

En relación con este impuesto la “solución es clara”, deberemos valorar las criptomonedas a su valor de mercado a 31/12/2017, sumarla al resto de patrimonio que tengamos y, si se supera el límite fijado por cada Comunidad Autónoma (700.000 Euros con carácter General pero 500.000 en Comunidades como Cataluña) se deberá tributar por este impuesto… y ello es así pese que, a fecha de hoy, su valor se haya reducido en prácticamente un 60% desde la situación de finales de 2017, pues en el Impuesto sobre Patrimonio lo que cuenta es su valor a 31/12.

Para aquellos que tengan un interés especial sobre el tema (o sean mineros, exchangers,… sobre los que no hemos hablado) les recomiendo encarecidamente leer los artículos adjuntos publicados por uno de los profesionales (Emilio Pérez Pombo) que más está luchando por intentar aclarar los aspectos fiscales vinculados a la operativa de las criptomonedas:

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