Aunque hacienda se equivoque, raramente tenemos derecho a que nos indemnicen.

Muchos clientes, después del agobio de una Inspección que finaliza “positivamente” (sin que Hacienda “encuentre nada” o cuando a posteriori los tribunales anulan la liquidación) nos preguntan si no se puede reclamar por todos los costes (económicos y morales) que ha supuesto tener que lidiar con dicha inspecciónlamentablemente, salvo en casos muy excepcionales, no tendremos derecho a reclamar nada

Y así lo ha reconocido la Audiencia Nacional en una Sentencia en la que establece que, salvo arbitrariedad, la anulación de una liquidación impugnada no da derecho a reclamar daños.

Y es que determina que los contribuyentes deben soportar las consecuencias de una inspección de Hacienda, aunque tengan razón, siempre que la actuación de la Agencia Tributaria se mantenga dentro de los límites razonables y no resulte arbitraria.

En otras palabras, pese a que los tribunales tumben la decisión de la AEAT (anulando la liquidación practicada y la multa), los ciudadanos no pueden repercutir los gastos y perjuicios ocasionados (abogados, etc.), ni reclamar los daños morales porque, dentro de unos márgenes, Hacienda tiene derecho a equivocarse.

Y es que la normativa, para poder reclamar una indemnización exige una serie de requisitos para que los tribunales puedan reconocerla, como la individualización del daño, la prueba de existencia del perjuicio y su conexión causal con la actuación del organismo.

En el caso de las actuaciones tributarias, fruto de estos requisitos, resulta casi imposible que el contribuyente sea indemnizado por una inspección errónea o “no correcta”; pues como explica en su sentencia el tribunal, el daño producido solo es resarcible si trae causa de una actuación injustificada. En este sentido, continúa la Sala, no puede entenderse que la actividad administrativa inspectora impugnada haya traspasado los límites de “una actuación razonada y razonable”. Según exponen los magistrados, los contribuyentes deben soportar las consecuencias de una inspección tributaria siempre que se produzcan dentro de los “márgenes ordinarios” o los “estándares esperables” de una “organización pública que debe servir los intereses generales”, siempre con plena objetividad y legalidad.

Pueden consultar el contenido íntegro de la Sentencia haciendo clic aquí.

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